Artículos Shine






Para llegar a la entrega que Dios requiere de uno, debemos vigilar atentamente todas las pasiones que se mezclan tanto con las cosas espirituales como con aquellas que son de una naturaleza más burda. Si verdaderamente deseamos servir a Dios, Él nos dará luz con respecto a esas pasiones.
Hacer del amor de Dios el fin de todas nuestras acciones. Al realizar cualquier tarea o actividad por amor a Dios, buscándole sólo a Él, y nada más que a Él, ni siquiera buscando sus favores.
Sea lo que sea de nosotros estemos perdidos o estables, siempre deberíamos obrar puramente por amor a Dios.
Pongamos nuestros pecados delante de Dios, tal como son, teniendo la certeza de que no merecemos ninguno de sus favores pero sabemos que Dios continuara otorgándonos sus favores abundantemente.
A fin de formar el hábito de conversar con Dios continuamente y de mencionarle todo lo que hacemos, al principio debemos dedicarnos a Él con cierto esfuerzo: pero después de ocuparnos un poco de eso debemos encontrar que su amor nos mueve a hacerlo internamente sin ninguna dificultad.
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Que es la oración? El trabajo de cada día.
La oración es mucho más que hablarle a Dios. Nuestro concepto debe cambiar a, estar con Dios. Desde la niñez hemos percibido su presencia con nosotras, ahora debemos aprender a estar con él y disfrutar de su presencia por medio de la oración.
Quizás nuestra oración esta repleta de incesantes y compulsivos parloteos: atolondradas confesiones de pecado, forzadas frases de alabanza y gratitud y una larga lista de pedidos, entremezcladas con súplicas de liberación y alivio.
Has intentado estar con Dios? — es decir, compartir el silencio con él y deleitarte en su presencia—